Star Party 25-11-2017 PARTE 3


Por fin se fueron las nubes! y pudimos observar el firmamento este 25 de Noviembre en Balcarce.
Como de costumbre desde el 2009, Achernar realiza la observación TOTALMENTE GRATUITA, tanto para iniciados como intermedios, y bienvenidos los avanzados.

La temática fue la Astrofotografia de cielo profundo. Se usaron telescopios reflectores de 8 pulgadas, refractores y Maksutov Cassegrain. Un momento ideal para compartir equipos, comparar bondades de ópticas, y realizar fotografías.
Contamos desde que bajó el Sol con una breve observación lunar, un complicado Saturno debido a la baja altura sobre el horizonte, ya paso su mejor momento de observación durante todo el otoño/invierno 2017.

La forma de inscripción cambió
Sigue siendo gratuito y eso es algo que identifica a la agrupación, pero por motivos de seguridad y control de asistencia, ya dejó de ser luego de 8 años, abierta al publico o "Libre".
El interesado, ahora debe enviar antes de una Star Party un mensaje privado vía Facebook indicando: Nombre y apellido, DNI y cantidad de asistentes, luego de aceptar la inscripción daremos vía mensaje el mapa con el punto de encuentro el día del evento.


Aclaración 
Lo recalcamos nuevamente luego de varios mensajes privados: Leer el Reglamento es obligatorio ANTES de anotarse.
Reglamento: http://achernarastronomia.blogspot.com.ar/2017/11/reglamento-star-party.html

Sobre la Ultima Star Party del 25/11/2017
Agradecemos a los 14 valientes por la observación realizada este 25/26 de Noviembre.
Esta Star Party, totalmente gratuita, sirvió para algunos, como primer contacto con telescopios y la Astrofotografia.
Un cielo muy limpio, temperatura estable, y un notorio ambiente seco, hizo que sea posible toda una noche de Astronomía.






Nube Menor de Magallanes (NGC 292)
Por Eduardo G. Horacek (Integrante de Achernar)


Datos de captura
Fecha y hora de disparo: 25/11/2017; 22:38:50
Tv(Velocidad de obturación): 75 seg
Av(Valor de abertura): 4.0
Velocidad ISO: 800
Objetivo: Canon EF50mm f/1.8 II
Distancia focal: 50.0mm

La Pequeña Nube de Magallanes (NGC 292) es una galaxia irregular enana vecina de la Vía Láctea. Tiene un diámetro de unos 7000 años luz y una masa total estimada en 7000 millones de masas solares.
Se especula que en un remoto pasado ha sido una galaxia espiral barrada pero los efectos de marea gravitatoria a los que la somete nuestra galaxia la han deformado transformándola en una galaxia irregular.
Se encuentra a una distancia de unos 200000 años luz y, al igual que su hermana la Nube Mayor de Magallanes, es uno de los objetos más lejanos que pueden verse a simple vista.
Se localiza en la constelación del Tucán cerca del límite con la constelación Hydrus (Culebra de agua), cubriendo un diámetro aparente equivalente a 8 diámetros lunares.
Es interesante notar que en la fotografía vemos estrellas y objetos celestes que pertenecen a dos galaxias, la Pequeña Nube de Magallanes y nuestra Vía Láctea.

La mayoría de las estrellas en la captura son de nuestra galaxia, así, tomando de referencia la posición de la Pequeña Nube de Magallanes, en la imagen se distingue inmediatamente por encima de la galaxia al cúmulo globular NGC 362 (Caldwell 104) ubicado a 27700 años luz, edad 10000 millones de años, magnitud visual 6,5 y diámetro aparente 13 arcmin; a la derecha de Nube se encuentra el conocido cúmulo globular 47 Tucanae (NGC 104) distante 16700 años luz y hacia la parte inferior, descentrada hacia la derecha, puede verse a la estrella β Hyi de magnitud visual 2,80 a 24 años luz.
Considerando la población estelar de la galaxia vecina podemos distinguir en la captura dos regiones, cercanas entre sí, caracterizadas por una coloración azul-verdosa; ellas son  el cúmulo abierto NGC 371 y el cúmulo asociado a nebulosidad NGC 346.
Ambos cúmulos son guarderías estelares pero NGC 346 se considera la zona de formación estelar más brillante de la Pequeña Nube de Magallanes, ubicado a unos 200 mil años luz de distancia de la Tierra.


Cúmulo Globular 47 Tuc
Datos de captura
Fecha y hora de disparo: 25/11/2017; 23:57:43
Tv(Velocidad de obturación): 86 seg
Velocidad ISO: 800

47 Tucanae (NGC 104) o simplemente 47 Tuc es un cúmulo globular situado en la  constelación Tucana.
Se encuentra a unos 16.700 años luz de la tierra y tiene un diámetro de unos 120 años luz.
Los cúmulos globulares son poblaciones de centenares de miles o millones de estrellas viejas (más de mil millones de años), mantenidas unidas por efecto del campo gravitatorio que generan en conjunto.
Hay reconocidos unos 147 CG en nuestra Galaxia, se distinguen por su riqueza en estrellas débiles, por su fuerte concentración central y su forma aproximadamente esférica.
Debido a que sus orbitas son muy excéntricas, se encuentran distribuidos desde el centro galáctico hasta las lejanas regiones del halo de la Galaxia.
Los CG son muy antiguos, por lo que su estudio puede revelarnos como fueron las primitivas fases de la formación de la Galaxia.

Es el segundo cúmulo globular más brillante después de Omega Centauri, y fue descubierto por Nicolás Louis de Lacaille en 1751.
Desde un cielo rural puede verse a simple vista, con una magnitud visual de 4,0.
Desde la ciudad y con unos binoculares 10x50 lo observaremos algo pequeño y nebuloso, con un núcleo concentrado y brillante.

Con telescopios refractores de aperturas de 90-100 mm  se lo verá más grande, con un centro evidente y brillante, con los bordes exteriores difuminados. Con la vista aclimatada a la oscuridad se insinúan algunas de las estrellas exteriores.
En un telescopio de 200 mm de apertura lo veremos redondeado con un núcleo compacto y brillante, y descompuesto en miles de estrellas, mostrándose soberbio, una verdadera gema de los cielos australes.
En la fotografía, sobre el borde inferior izquierdo, puede verse al pequeño cúmulo globular NGC 121. Este cúmulo fue descubierto en 1835 por el astrónomo inglés John Herschel y no pertenece a la Vía Láctea sino que forma parte de la Pequeña Nube de Magallanes.
Tiene una edad estimada en 10000 millones de años convirtiéndolo en el cúmulo globular más viejo de su galaxia.
El trazo luminoso que ocupa la región inferior derecha de 47 Tuc corresponde a un satélite que, distraídamente, surcaba el campo fotográfico al momento de la toma

Fotografiando en la Star Party 2017


Gemínidas, Faetón y las cosas como son

A medida que pasan los días, crece la expectativa por la lluvia de meteoros Gemínidas, la que como su nombre lo indica, parece provenir de la constelación de Géminis, los gemelos, y de la que podemos encontrar registros desde el año 1862, siendo considerada una de las 3 más importantes del año.

Como sabemos, las lluvias de meteoros, se producen cuando al Tierra en su andar alrededor del Sol, cruza una nube de partículas siendo estas, producto del paso de algún cometa, ya que al sublimarse el hielo mezclado con polvo que lo compone, forma su característica “cola”, dejando estas partículas como una suerte de estela en el espacio.

Las partículas al ingresar en la atmósfera terrestre, se recalientan y desintegran generando una gran nube de luz (técnicamente, se ioniza el aire a su alrededor, tal como ocurre en una vieja lámpara o tubo fluorescente, en los que se excita el gas, emitiendo luz) que a muchos les hace pensar que “se ha caído una estrella”.

Sabiendo los astrónomos, el momento en que la Tierra cruzará una de estas nubes y se encontrará en el “centro” de ella, pueden predecir la “lluvia de meteoros” y su “máximo”.

Pero ¿cuántos pueden verse en las Gemínidas?
Para ser sinceros, ni por lejos lo que la gente imagina, lo que no quita que puedan verse varios más que lo habitual y sea un bello espectáculo.


La Tasa Cenital Horaria (THZ por sus siglas en inglés) predicha para este año, es de 140. ¿Qué quiere decir eso?
Que bajo las óptimas condiciones idealizadas de observación, es decir, cielo completamente despejado, seco, un lugar absolutamente oscuro, con los horizontes despejados de obstáculos visuales, sin la Luna (por la luz que propaga en el cielo) y el “radiante” (punto del cual parecen provenir los meteoros) sobre la cabeza -cenit-, uno podría llegar a ver ese número pero… la realidad es otra.

A ese número de 140, habrá que comenzar a restarle drásticamente por cada condición no dada. Luces de la ciudad; humedad; horizonte o alrededores con edificaciones y / o arboledas, etc.

El lado positivo, es que en el caso de las Gemínidas, suelen presentarse meteoros más brillantes que el promedio, causados por partículas de mayor tamaño, tanto como canicas o aceitunas y similares tamaños.

Hasta el 11 de octubre de 1983, era un misterio encontrar el cometa que provocaba esta “lluvia”, pero gracias al IRAS (Infrared Astronomical Satellite o, Satélite Astronómico en Infrarrojo, en español) se descubrió que en realidad se trataba de un asteroide.

Aquí es en dónde hace su aparición: Faetón.
Aunque mucho prefieren escribirlo en inglés, Phaeton, refiriéndose al mismo asteroide y personaje mitológico griego, hijo de Helios y Clímene, quién condujo despreocupado la carroza que le permitió manejar su padre, en la que se transportaba al Sol, y por poco quema la Tierra. Por suerte, no ocurrió y eso es sólo mitología.

Faetón y la astronomía
Faetón marcado en rojo. Foto: créditos del autor en ella.
 Astronómicamente, 3200 Faetón, pertenece al grupo de asteroides del denominado “grupo Apolo”, siendo uno de los asteroides conocidos (con o sin nombre) que tiene su perihelio (punto más cercano al Sol) más próximo, con una órbita que lo lleva tan lejos del Sol como a casi 2 y media UA (Unidad Astronómica, equivalente a la distancia media Tierra-Sol = 150 millones de km) demorando 523 días en completar cada órbita la que está inclinada unos 22º hacia “arriba” respecto a la eclíptica o plano del Sistema Solar.

Si bien, es un asteroide de unos 5 km, (los tamaños de los asteroides varían entre unas pocas decenas de metros a casi 1.000 km), con una rápida rotación, de apenas unas 3 horas y media, que no eyecta ni sublima material, la órbita que presenta es muy similar a la de un cometa y algunos teorizan que se trate de un viejo cometa ya “desgastado”, incluso por su característica de cuerpo oscuro, del que se desprende polvo y partículas, las que desencadenan las Gemínidas.

Se anuncia el máximo de la lluvia Gemínidas, para la noche madrugada del 13 al 14 de diciembre, y dos días después, 16, Faetón pasará “cerca” de la Tierra, (a las 20hs argentina, 23hs Tiempo Universal) tanto como a más de 10 millones de km de nosotros, es decir, el equivalente a unas 26 veces la distancia que nos separa de la Luna.
Como vemos, “no tan cercano” y el siguiente será el 7 de octubre del 2026.


Este paso “cercano” lo pondrá al alcance de los telescopios de cierto tamaño y avanzados observadores, ya que no dejará de ser un simple “punto” brillante, de magnitud estimada en 10.7, 10.9 entre los días 12 y 15 de diciembre, cruzando la constelación de Auriga, el cochero.

¿Y la lluvia Gemínidas?
Quienes quieran observar, podrán hacerlo, en la noche madrugada del 13 al 14 pero también noches previas y sucesivas, preferentemente, pasada la medianoche, con la vista perdida hacia el Norte, teniendo en cuenta que para estas latitudes (Mar del Plata se ubica 38º Sur) el radiante no alcanza gran altura (unos 20º) por lo que casi la mitad ya no la veremos por ocurrir “bajo el horizonte”, pero busquen un lugar tan oscuro como puedan, libre de edificaciones y arboleda, pónganse cómodos recostados con una manta a mano (al estar quietos aunque haga calor, uno termina sintiendo frío) y algo caliente para beber. Nunca está de más un mate, café o te.

Hay quienes escuchan música otros prefieren los sonidos ambiente de la noche y otros más profesionales, tienen papel y lápiz a mano para anotar aquello que se destaque, con el horario, dirección y detalles.
Recuerden que para no perder la adaptación de la vista a la oscuridad, se recomienda colocarle un celofán rojo sobre la luz de la linterna que se utilice.

Una última recomendación; relájese, salga sin expectativas y disfrute cada meteoro que vea. Recupere el viejo placer de simplemente mirar el cielo…


Buena suerte.

Nota realizada en Radio sobre las Geminidas
Compartimos una nota realizada por Ricardo Pérez Bastida en LU6, una columna dedicada a la Astronomía desde hace muchísimos años.
En esta ocasión de manera muy sencilla y amena, hablamos sobre las "Geminids" "Geminidas" la ultima lluvia de meteoros del año.