Luna Azul, agosto 2012


Por Claudia Perez Ferrer

En el mes de agosto tendremos una luna azul, es decir, una segunda Luna llena dentro de un mes calendario. La primera el día 2 de agosto y la segunda, el 30, algo matemáticamente posible, como podemos ver, tomando en cuenta que una lunación, (astronómicamente, mes sinódico) es decir de una Luna nueva a otra o, dicho de otro modo, una órbita de la Luna a nuestro alrededor, demanda 29 días (con 12hs y 44m) y tendiendo los meses entre 30 y 31 días, es perfectamente posible comenzar y terminar un mes Luna llena (o cualquier otra fase que se reitere) pese a que el inconsciente popular tiene arraigada la antigua idea de un mes-una Luna llena, algo que deviene de los primitivos calendarios lunares, que deriva a su vez, en el considerar, por ejemplo, que la duración de un embarazo son “9 lunas” como sinónimo de 9 meses de gestación. Si bien hoy día en algunas culturas, especialmente de Oriente, continúan utilizándose calendarios lunares o lunisolares, en Occidente nos regimos, luego de variantes y correcciones a través de la historia, por el netamente solar.

Una Luna azul, se da en promedio, cada dos años y medio, siendo la última que tuvimos, en diciembre del 2009 y la próxima en julio del 2015.


Es importante aclarar, que esta segunda Luna llena de un mes calendario, no es de ningún color en especial o diferente, el llamarla “azul” se origina, según parece en su explicación más moderna, en el folklore y dicho popular de los Estados Unidos de Norteamérica, que para significar que algo es imposible o muy poco probable, lo expresan con un “…cuando la Luna sea azul…”, comparable a nuestro “…el día del arquero…”.

Esta explicación se popularizó y propagó rápidamente, gracias a las revistas de astronomía amateur, sumado hoy día, a Internet, aunque parece ser, que remontándose unos cuatrocientos años atrás, ya se utilizaba la expresión, aunque no están seguros de su significado, de lo que sí estamos seguros, es de que forma parte de varios temas musicales y quizás recuerden a Elvis, quién la menciona en un par de canciones, o más popular aún, a Frank Sinatra con su “Blue Moon” (Luna azul) siendo esto quizás la conjunción perfecta: salir a mirar la Luna, anaranjada, dorada, rojiza (siempre por efecto de nuestra atmósfera) o radiantemente blanca, mientras suena de fondo Sinatra con su
Blue Moon quizás seguido de “Te llevo volando a la Luna”… ¡La imaginación todo lo puede lograr!