El mes de julio ¿Tendrá una Luna "azul"?

Si toman un almanaque y miran el mes de julio, verán que hay marcadas dos lunas llenas, y esto no es un error.

Efectivamente, el día 1º de julio, a las 23:19hs argentina (según huso horario del país, el día 2) será Luna llena y el 31, a las 07:43hs argentina, siendo esta segunda la llamada Luna “azul”.
Nada extraño, sobrenatural, siquiera “azul”, una simple cuestión matemática y una expresión popular, dan el origen de esto.

Tomando en cuenta que una revolución sinódica de la Luna, es decir, de una fase hasta su reiteración, demanda casi 30 días, es fácil ver que pueden “caber” dos Luna llenas (o nuevas, o crecientes o menguantes, pero la llena es más vistosa) en un mes sin inconvenientes.

Como todo depende de las matemáticas, esto se da, en promedio, cada dos años y medio, dependiendo de varios factores, pero ya podemos adelantar que reiterará en enero del 2018, y gracias a una jugarreta de febrero, marzo, también tendrá su Luna “azul”.



¿Por qué “azul”, si no se teñirá de ningún color especial?

El origen de esta denominación es confuso y debatido, pero las más aceptadas son: una expresión popular norteamericana referida a cosas imposibles. “Lo traerán el día de la Luna azul”, que podríamos compara a nuestro “día del arquero”.
La segunda, lo relaciona con el hecho de que viejos calendarios de campo de los Estados Unidos, muestran a cada Luna llena, con un nombre, por ejemplo “Luna de las cosechas” o “Luna de las rosas”.
Lo cierto, es que la “Luna azul” se difundió como dato curioso y llamativo al resto del planeta.

¿Le damos un toque mediático?
Algo que no se reiterará hasta el ¡2018!…

Para Baldomero Fernández Moreno, una simpática “Luna verde”; para Roberto Arlt, una dramática “Luna roja”; infinidad de poetas, la mencionan de “oro” o “plata”,  mientras a alguno quizás, le suene en la cabeza un viejo clásico musical: Blue Moon…

Ya sabemos que la segunda Luna llena no será de ningún color o tonalidad especial, pero siempre es hermoso ver su salida entre las montañas; las copas de los árboles o hasta entre los edificios. Aquí, en Mar del Plata, el encanto de verla reflejándose desde la inmensidad sobre el mar.


Imagen “normal” a la derecha: Lorena Ruben, Grupo Alfa-Centauro, Sunchales, Santa Fe, R. Argentina ¡Gracias!