Lo próximo en el cielo

ESTE SÁBADO ¡A MIRAR EL CIELO!
La Luna nueva, con el 92% de su disco iluminado, se encontrará en las cercanías visuales de Saturno, al que veremos brillar con magnitud 0.2, como una “estrella”, amarillenta cuya luz no titila.
Mientras lo contemplan, piensen que aproximadamente en la misma dirección en la que se encuentra Saturno en este momento, pero mucho, mucho, mucho más “atrás”, a unos 26 000 años-luz, se encuentra el centro de nuestra Galaxia, la Vía Láctea, lugar en el que habita un agujero negro supermasivo, cuya masa (“material”) equivaldría a alrededor de 3 millones de estrellas como el Sol.
Tranquilos, dijimos “26 000 años-luz”…
Como siempre, para salir a mirar, pensar, aprender y compartir.
No hay texto alternativo automático disponible.



MÁS ADELANTOS MAYO

El día 22 de mayo, cercana a la Luna, una estrella brillante... en realidad, es un Planeta! Venus, o el lucero del alba en esta ocasión, tendrán una "conjunción" ("cercanía" visual). Un día mas tarde, el 23 de Mayo se encontrará la luna aun más delgada, pero con el fenómeno de la Luna cenicienta más notorio.
Para los amantes del amanecer, ese día el Sol saldrá a alrededor de las 7:48 Hs (Horario valido para Mar del Plata y alrededores).

Una curiosidad mientras la vean...
Durante años se discutió (en buen termino lógicamente) mediante investigaciones por qué se veía el lado no iluminado de la Luna durante la fase de la Luna nueva.
El gran Leonardo da Vinci (1452-1519) develó el misterio, gracias a su inteligencia, observación y deducción. (Se conservan los dibujos que realizaba al respecto)
Hoy se sabe que la causa de la iluminación "penumbral", débil, tenue, de esa zona no iluminada por el Sol, corresponde al reflejo de la cara iluminada de la Tierra, que débilmente ilumina a toda la Luna, haciéndose lógicamente obvia, en la parte no iluminada de la Luna.
Este fenómeno sólo es apreciable en las proximidades de la Luna nueva, o sea, en los últimos días de la fase menguante y en los primeros de la creciente. Antes y después, el efecto se va debilitando, y la causa de ello es natural: cuanto mayor es la parte de la Luna directamente iluminada por el Sol, más y más arrinconada y “ahogada” está la parte que emite la débil luz cenicienta.


La Luna Cenicienta o "Uña de Gato"